Un grupo de poco más de 60 venezolanos fueron deportados este día de los Estados Unidos a Matamoros, lo que provocó que los migrantes estallaran en contra de las autoridades norteamericanas.
El enojo surgió después de que al llegar a Matamoros, las autoridades del Instituto Nacional de Migración los dejaran a su suerte.
“Teníamos más de siete días ya de haber llegado a los Estados Unidos. Nosotros entramos al país antes de que saliera la nueva ley”, dijeron algunos en declaraciones a los medios de comunicación, haciendo referencia al decreto emitido ayer que señala que los migrantes deberán entrar por avión al país y no por tierra.
Portando documentos y brazaletes que comprueban que llegaron a los Estados Unidos desde el pasado 7 de octubre del 2022, los migrantes manifestaron su descontento por la acción de las autoridades norteamericanas, quienes los tuvieron detenidos varios días y hoy fueron enviados a México por el Puente Nuevo Internacional de Matamoros.
Sin ropa, si teléfono y sin dinero se encuentra este grupo de hombres originarios de Venezuela, que se muestran impotente ante el futuro incierto que les espera en nuestra ciudad.
Denunciaron que tras ser detenidos en Estados Unidos, los mantuvieron dos días esposados, sin comida y sin agua, hasta que ayer los subieron a un avión y los enviaron a la ciudad de Brownsville, Texas, desde donde fueron traídos hasta Matamoros.
“Nosotros solo queremos llegar a los Estados Unidos y luchar por construir un futuro mejor para nosotros y nuestras familias”, dijeron molestos algunos y otros al borde de las lágrimas.