Ayer por la tarde, la menor de 11 años que se encuentra internada en el Hospital de Zona No. 13 del Instituto Mexicano del Seguro Social de Matamoros, fue sometida a un procedimiento para interrumpir el embarazo, producto de un abuso sexual.
Un grupo de médicos especialistas se reunieron desde las primeras horas de este lunes para evaluar el caso de la menor y su condición médica para determinar el proceso que se llevaría a cabo.
La menor habría presentado anemia e infección, condiciones que están siendo atendidas por personal médico mientras se prepara el procedimiento. Las autoridades han señalado que la prioridad es proteger su salud física y emocional.
Paralelamente, la Fiscalía mantiene abierta una investigación para esclarecer cómo ocurrieron los hechos y determinar quién sería responsable de la agresión sexual. El procedimiento médico no interrumpe las indagatorias ministeriales.
El caso ha generado preocupación entre autoridades y organizaciones de protección a la infancia, quienes han insistido en que un embarazo a esa edad debe ser atendido como un caso de violencia sexual y que la identidad de la niña debe mantenerse bajo estricta reserva para evitar su revictimización.
Por tratarse de una menor de edad y víctima de un posible delito sexual, las autoridades han solicitado evitar la difusión de fotografías, nombre, domicilio o cualquier otro dato que permita identificarla.